Las cifras del reciclaje de vidrio

Es bastante probable que, para muchos españoles, el vidrio haya sido el primer material que se lanzaron a reciclar. No hay más que adentrarse en los recuerdos que atesoramos sobre nuestras calles en las décadas pasadas. Los contenedores de reciclaje para algunas materias, como puede ser el plástico, aparecieron más tarde de lo que lo hicieron los de vidrio, lo que ha hecho que nos hayamos acostumbrado antes a ellos y que hayamos asumido posiblemente antes también la importancia de reciclar este material. 

Según cifras de Ecovidrio, en España se recicla el 73% del vidrio que llega a manos de los ciudadanos y que ya no tiene uso para ellos. Haciendo una especie de generalización, se podría decir que de cada 100 botellas que circulan en el mercado hechas con vidrio, 73 acaban sus días en un iglú verde de reciclaje. 

Si se han conseguido estos buenos resultados (aunque aún están ligeramente por debajo de los objetivos de reciclaje de vidrio de la Unión Europea para 2020), es porque el acto de separar el vidrio se ha convertido en algo bastante integrado en la sociedad española. Un 79% de los españoles recicla siempre el vidrio cuando tira la basura. 

De media, cada español recicla al año unos 62 envases, lo que supone unos 16,2 kilogramos de vidrio por persona y por año. La estimación partiendo de los datos de reciclaje de la última década permite hablar ya de unos 1.000 envases reciclados por habitante. 

Por qué es importante reciclar vidrio 

Este comportamiento es muy positivo no solo por su cariz cívico sino también por el impacto que tiene en el entorno. Reciclar vidrio permite ser mucho más respetuosos con el medio ambiente, ya que posibilita reducir emisiones contaminantes y evitar el despilfarro de energía. 

Siguiendo con los números de Ecovidrio, las cifras de reciclaje de vidrio al año permiten reducir las emisiones en unas 504.000 toneladas de CO2. En los últimos veinte años de reciclaje de vidrio en España, lo que se ha ahorrado en emisiones ha sido el equivalente a sacar 2 millones de vehículos – y sus emisiones – de la carretera. 

Para comprender el impacto que el reciclaje de vidrio tiene en el consumo de energía se puede echar mano de otra extrapolación: el ahorro de energía que ha permitido el reciclaje de vidrio que se ha conseguido de media al año hasta ahora sería el equivalente a mantener el consumo energético de Madrid durante 5 meses. 

El camino por recorrer del vidrio reciclado 

Pero estas cifras no deben hacer pensar que todo está ya conseguido y que ya se ha logrado todo lo que se puede conseguir, ya que en realidad queda todavía camino por andar y vidrio no solo por recoger sino también que convertir en nuevos productos y en un nuevo material. El objetivo final debe estar en igualar e incluso superar los objetivos de reciclaje de vidrio que impone la Unión Europea. Nada impide, de hecho, aspirar a un momento en el que el 100% del vidrio que pasa por manos de los consumidores y llega luego a la basura se acabe reciclando. 

Para ello, hay que seguir concienciando a los consumidores de la importancia de que reciclen, incentivando que depositen sus envases en los contenedores reservados para ello. También hay que incorporar máquinas adecuadas al tratamiento de la basura para mejorar los resultados a la hora de separar el vidrio y hacer más eficiente su camino hacia su nueva vida. PICVISA cuenta con un equipo de separación óptica llamado EcoGlass, que permite la clasificación del vidrio y de una amplia gama de materiales. Lo hace además a una elevada velocidad, gracias a una tecnología de última generación capaz de procesar los datos de forma más eficiente. 
Todos los envases de vidrio pueden ser reciclados y por tanto se debe trabajar para que así lo sean.  

 


 

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