Packaging sostenible

Las tendencias en packaging que marcan un futuro más sostenible

Los consumidores son cada vez más críticos con el packaging de los productos y tienen cada vez más en cuenta la presentación de los mismos a la hora de tomar decisiones de compra. En la lista de cuestiones que se han convertido en básicas se encuentra cada vez más que el packaging sea sostenible y por tanto respetuoso con el entorno o los materiales que se emplean para hacerlo. De hecho, un estudio de Packaging Digest señalaba que los responsables de las marcas son cada vez más conscientes de la importancia de usar materiales reciclados o de cambiar los materiales que usan (como puede ser el plástico) por otros menos contaminantes.

El modo en el que el impacto de las nuevas preocupaciones de los consumidores afecta al packaging y a la presentación de los productos puede verse claramente cuando se analizan las tendencias en packaging para el año en curso. Entre las previsiones a futuro de la firma de análisis Mintel sobre cómo cambiarán las cosas, se encuentran muchas menciones a la sostenibilidad, al reciclado o a la transparencia en la presentación de los productos. Solo hay que ver las cinco previsiones que han realizado para 2018 para comprenderlo y para ver por dónde irá el packaging sostenible.

1. Planeta packaging

Los consumidores - y los responsables de las empresas - serán cada vez más conscientes del impacto que tiene en el entorno el packaging e intentarán convertirlo en un arma para ser más sostenibles y más eficientes. Esto no implicará necesariamente que desaparezca el packaging, sino que se vea de un modo diferente. Ahora mismo, el packaging es a ojos del consumidor ‘ese elemento que hay que tirar’ para usar los productos. A partir de ahora, se convertirá en un elemento más para su uso y su conservación.

Solo hay que darse un paseo por el supermercado para comprender mucho mejor qué quieren decir los analistas con esto: el packaging del futuro se parecerá a la presentación de embutidos embolsados, en los que el empaquetado se puede abrir y cerrar para poder mantenerlos en buenas condiciones tras el primer uso. Los estudios sobre la percepción que los consumidores tienen de los productos de supermercado ya demuestran que prefieren el tipo de empaquetado que permite que las cosas se mantengan frescas más tiempo. El packaging deja así de ser simplemente algo que hay que desechar y se convierte en algo más.

2. rEpackage

Esta tendencia está muy ligada al comercio electrónico, como explican en las previsiones, para el que el packaging es fundamental en términos de construcción de marca. Los productos tienen que viajar grandes distancias y muchas veces el empaquetado tiene que ser resistente para evitar que las compras lleguen en mal estado. Hasta ahora, el packaging se centraba en la parte más bien cosmética de las entregas del ecommerce (que sea bonito y presentable, una buena primera impresión) y en la parte de uso (que abrir la caja no cueste mucho esfuerzo). A partir de ahora tendrán que centrarse también en otros elementos.

El ecommerce ha caído en la trampa de lo que en inglés se llama over-packaged, el exceso de empaquetado. ¿Quién no ha recibido alguna vez algo en una caja mucho más grande que el producto aquello que ha comprado, rodeado de capas y capas de papel protector? Esto no solo frustra a los consumidores en términos de utilidad, sino también en los de responsabilidad. El gran reto estará en que el packaging sea de calidad y sea sostenible. Así, por ejemplo, se espera que se convierta en algo que se pueda reutilizar fácilmente para acciones como la devolución de productos.

3. Clean Label

Aunque el término se puede traducir en castellano como 'etiqueta limpia', la denominación en inglés se está haciendo también muy popular. Su nacimiento y su creciente éxito están muy ligados a cómo han cambiado los consumidores y a lo que les preocupa e interesa. Los consumidores quieren ser ahora compradores informados y buscan saber todo lo posible sobre las cosas que están comprando. Ahí es donde entran las clean label, que no solo dan toda la información posible al consumidor, sino que también lo hacen de un modo que sea comprensible y simple. No se trata de dar una avalancha de datos, sino de dar los que son necesarios y clave. Esto también aumentará la transparencia sobre el origen y el impacto de las cosas que consumimos.

4. El mar como protagonista

Durante las últimas décadas, el plástico ha sido uno de los materiales más empleados en el packaging de todo tipo de productos. Fuera lo que fuese que se compraba, venía envuelto en plástico. Esto ha acabado creando un terrible problema, ya que este uso masivo del plástico ha generado grandes cantidades de residuos, residuos que por otra parte han acabado en un alto número en el mar. El océano está lleno de plástico. En los últimos tiempos, se han tomado medidas para reducir el uso de este material (como las legislaciones anti-bolsas), pero el cambio tendrá que ser más profundo. Y, por ello, la cuestión del plástico es una de las grandes protagonistas en los cambios en packaging.

Algunas de las tendencias que se están siguiendo son por ejemplo las ligadas a la reutilización del mismo. Pequeñas marcas verde pero también gigantes como H&S de Procter&Gamble han empezado a crear su packaging usando plástico recuperado del mar, como recuerdan en el análisis. Otras marcas están usando plástico reciclado para sus envases, como Coca-Cola y su promesa de que el 50% de sus botellas estén hechas con plástico reciclado en 2020.

También se intentará reducir el peso del material en el packaging y aumentar el compromiso con el reciclado, así como el uso más extenso de las ideas de la economía circular.

5. Renavegar la dirección en tienda

Y, finalmente, el packaging también intentará impulsar un cambio en cómo se circula en tiendas, intentando convertirlo en más atractivo, más emocionante y más fresco el modo en el que presentan los productos. Los consumidores han empezado a cambiar cómo se comportan en tiendas, especialmente en los supermercados, rompiendo con los circuitos tradicionales que se seguía cuando se iba de compras (solíamos seguir un cierto patrón de movimientos en tiendas que están cambiando) y comprando 'a tiro fijo' (en vez de hacer compras semanales en el supermercado, por ejemplo, se va con más frecuencia pero a comprar cosas concretas). El packaging tendrá que llamar la atención de esos consumidores no solo con un diseño más contemporáneo, sino también, alertan en el informe, con una identidad más única y una más amistosa con el entorno, como puede ser destacando cuestiones de reciclado.

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