El concepto de Economía Circular ha llegado para quedarse. Y es que, cada vez está más claro que, de no hacerlo, todo el Planeta puede tener un problema irremediable. Anteriormente, contábamos cómo PlasticsEurope había entrado en acción en este sentido. La asociación empresarial que representa a los fabricantes activos de polímeros en el sector del plástico en Europa publicó el informe “La economía circular de los plásticos – Una visión europea” el pasado mes de junio.

Ese mismo mes, recibía la luz verde la Estrategia Española de Economía Circular (EEEC), “España Circular 2030”. El Consejo de Ministros aprobaba el plan que sienta las bases para dejar atrás el modelo de economía lineal. La intención es avanzar hacia uno nuevo en el que el valor de productos, materiales y recursos se mantengan en la economía durante el mayor tiempo posible. Minimice la generación de residuos y se aprovechen al máximo aquellos que son inevitables generar. 

 

Objetivos para una “España Circular” en 2030

Para materializar la ejecución de “España Circular 2030”, se llevarán a cabo sucesivos planes de acción cada tres años. En ellos, se recogerán las medidas concretas a desarrollar por la Administración General del Estado para implementar actuaciones en economía circular en España. El primero será presentado a finales de este mismo 2020 y abarcará el período 2021-2023.

En conjunto, se actuará para cumplir (o acercarse lo máximo posible) a los siguientes objetivos.

  • Reducir en un 30% el consumo nacional de materiales en relación con el PIB (con 2010 como año de referencia).
  • Disminuir la generación de residuos un 15% (respecto 2010).
  • Reducir la generación residuos de alimentos en toda cadena alimentaria: 50% de reducción per cápita a nivel de hogar y consumo minorista y un 20% en las cadenas de producción y suministro a partir del año 2020.
  • Incrementar la reutilización y preparación para la reutilización hasta llegar al 10% de los residuos municipales generados.
  • Mejorar un 10% la eficiencia en el uso del agua.
  • Reducir la emisión de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2 equivalente.

Los cálculos que señalan que España necesita más del doble de su superficie para abastecer las necesidades de su economía son una clara alarma de la urgencia de conseguir dichos objetivos. Porque, más allá del desastroso impacto ambiental que significa, la conclusión refleja, a la vez, la clara ineficiencia del modelo actual y la notable dependencia del exterior, que tampoco es infinito.

 

Sectores y políticas para el cambio

Para que alcanzar esos objetivos sea factible, la Estrategia de Economía Circular española está dotada de un carácter transversal. Sin embargo, se identifican seis sectores prioritarios: construcción, agroalimentario, pesquero y forestal, industrial, bienes de consumo, turismo y sector textil y confección. 

En cuanto a políticas clave para avanzar en economía circular, la estrategia señala como imprescindibles la política económica, la industrial, de fiscalidad, de empleo, I+D+i, de consumo, del agua, agraria y de desarrollo de áreas rurales.

En definitiva, el reto es preparar el mercado de trabajo para la transición a este nuevo modelo económico circular y bajo en emisiones. Por un lado, desde la perspectiva de los trabajadores, adaptando sus capacidades y habilidades a las nuevas demandas del mercado a través de las políticas activas del mercado de trabajo. Por otro, desde la perspectiva de las empresas y Administraciones Públicas, adaptando la cultura empresarial a los principios de la responsabilidad social empresarial y garantizando las condiciones de seguridad y salud en los puestos de trabajo afectados por el cambio a la economía circular

Además, todo ello debe hacerse de forma que permita a las empresas ser eficientes sin incurrir en cargas excesivas, mejorando su productividad, capacidad de contratar, sus inversiones y sus oportunidades de internacionalización.

 

Economía Circular para contrarrestar la nueva crisis

La adopción de la EEEC estaba prevista en la Declaración de Emergencia Climática y ambiental aprobada en enero de 2020 y cubre las principales iniciativas internacionales en materia ambiental, como la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible o el Acuerdo de París sobre el cambio climático.

Con todo, en el inesperado escenario al cual nos ha llevado la pandemia mundial del COVID-19, la Estrategia Española de Economía Circular se erige como palanca para la recuperación económica. Un verdadero reto que requerirá de la colaboración, participación e implicación de toda la sociedad.

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