Con la lucha contra el cambio climático como primera orden del día en cada vez más países, la gestión de los residuos es un pilar clave para avanzar con éxito en ella. Cada año, se producen aproximadamente 300 millones de toneladas de plástico y se calcula que, en cinco años, para 2025, podría haber casi toda esa cantidad vertida en los océanos (250 millones de toneladas). Las cifras son tal barbaridad que son difíciles de imaginar o asimilar. Sin embargo, hay también datos que transmiten esperanza. Por ejemplo, el hecho que, desde 1998, España haya reciclado unos 14 millones de toneladas de envases. O que, en 2018, consiguiera reciclar el 78,8% de los envases domésticos, la cifra más alta hasta el momento y que roza la exigida por la Agenda 2030 europea (80%). 

Un recorrido de dos décadas que debe seguir y en el que PICVISA participa y avanza con paso firme, diseñado, fabricando y suministrado soluciones de separación óptica para la clasificación de materiales, recuperación y valorización de residuos. Ya son más de 15 años los que lleva PICVISA en el sector del reciclaje brindando equipos de separación, desarrollando su actividad orientada al servicio desde la profesionalidad, innovación, eficiencia y sostenibilidad. Los equipos de la compañía permiten a las plantas de reciclaje trabajar con la última tecnología, lo que supone una mayor rentabilidad, menor rechazo, una reducción de las impurezas y la optimización del tiempo. Pero ¿cuáles son estas máquinas que han cambiado a mejor el proceso de reciclaje?

ECOGLASS y ECOPACK: separadores ópticos de vidrio y plástico

El consumidor final conoce este tipo de residuos como los del contenedor verde (vidrio) y amarillo (plástico). Los separadores ópticos ECOGLASS y ECOPACK permiten clasificar y separar automáticamente varias tipologías de materiales, por composición (NIR), color (VIS) y/o forma (esto, gracias a la tecnología deep learning).

Los modelos ECOGLASS trabajan en procesos de recuperación de vidrio y limpieza en diferentes flujos. Son unos equipos diseñados en un concepto versátil de fácil adaptación a diferentes procesos donde el material está triturado y requiere de una separación o limpieza siguiendo criterios de color y forma. Además, también pueden detectar contenidos de plomo en el vidrio y metales férricos y no férricos. 

Uno de los proyectos más recientes que ha apostado por el quipo de PICVISA es la nueva línea de recuperación de vidrio en el Centro Integral de Valoración de Residuos del Maresme (Barcelona), en la que el separador óptico ECOGLASS SG1500F es la pieza angular y se prevé que pueda reciclar unas 4.500 toneladas de vidrio al año. 

En cuanto a los equipos ECOPACK (EP-1000, EP-1500, EP-2000, EP-2500 y EP-3000), éstos están pensados para trabajar sobre cintas de aceleración desde 1000 mm hasta a 3000 mm con diferentes opciones de separación (Doble Barra o MultiTrack). Gracias a la flexibilidad de la visión multiespectral, ECOPACK puede ser configurado para realizar cambios rápidos en la clasificación de nuevos materiales a separar en el reciclaje de residuos de envases plásticos, como el PET, el PE, el PP o el PS o para el tetrapack e incluso para el papel y el cartón. 

Se trata de unos equipos que están en constante evolución. Sin ir más lejos, durante 2019, PICVISA introdujo varias mejoras en ellos tanto a nivel de sensórica, de software, de mantenimiento y de control de usuarios con las que permitió optimizar aún más el proceso. 

ECOPICK y BRAIN by PICVISA: Inteligencia Artificial y más Deep Learning

Aplicando su valor innovador, la última aportación maquinaria de PICVISA al sector del reciclaje es ECOPICK, un robot “Delta” con Inteligencia Artificial capaz de reconocer y clasificar una amplia variedad de objetos sobre una cinta transportadora, sustituyendo la tarea – hasta ahora – manual. Mediante la visión artificial, ECOPICK lleva a cabo el control de materiales: los escanea, los identifica entre los otros residuos y los aparta para que sean reciclados posteriormente. En definitiva, la automatización brinda a este brazo robótico eficiencia en su selección e incrementa la recuperación de los restos y fomenta la economía circular. 
Tanto ECOPICK como los separadores ópticos ECOGLASS y ECOPACK son una realidad gracias a la apuesta de PICVISA por tecnologías avanzadas como el Deep Learning, el algoritmo usado como método de aprendizaje de la Inteligencia Artificial. De hecho, la compañía cuenta con Brain by PICVISA, un complemento para ECOGLASS y ECOPACK basado en Deep Learning que permite escoger entre seis aplicaciones distintas, cada una de elles enfocada a resolver un problema diferente. 

La eficacia de todas estas soluciones puede comprobarse en el Test Center de PICVISA en Calfa (Barcelona), una planta de 800 m2 en la que se pueden confirmar los rendimientos y producciones de los productos PICVISA en condiciones reales de funcionamiento y presenciar, en primera persona, cómo la compañía ha revolucionado y sigue haciendo evolucionar el sector del reciclaje.
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