Las ciudades de hoy en día necesitan profundos cambios si queremos vivir entornos más eficientes, limpios y cómodos. Las conocidas como Smart Cities o Ciudades Inteligentes se sustentan sobre pilares como el desarrollo tecnológico, la movilidad sostenible, los sistemas eficientes, el internet de las cosas o la gestión de residuos entre otros.

Las ciudades nos gustan limpias, respetuosas con el medioambiente, que fomenten el progreso social y que permitan realizar actividades rutinarias de la forma más ágil posible. Por ello, la gestión de residuos de forma eficaz y eficiente es clave para alcanzar el modelo de ciudad al que debemos aspirar y por el cual se trabaja desde las administraciones públicas y empresas privadas. De hecho, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidad estableció 17 líneas de actuación, en parte, para lograr que las ciudades viren hacia un modelo mucho más sostenible y conectado.

Teniendo en cuenta la previsión de un gran crecimiento en las urbes, la gestión de residuos resulta un aliado estratégico ya que su actividad repercute directamente en la calidad de vida de los ciudadanos. Los residuos urbanos suponen cerca del 50% de los deshechos globales y son responsables del 70% de los gases de efecto invernadero.

Además de invertir en educación e información para implantar los modelos de economía circular basados en reducir, reutilizar, reparar y reciclar, es necesario apostar por soluciones innovadoras como la que ofrece la Inteligencia Artificial y el Big Data. Por ejemplo, ANAVAM, la Asociación Nacional de Auditores y Verificadores Medioambientales, presentó un estudio donde exponía el modelo de red de tuberías subterráneas como una de las mejores opciones para cumplir todas las necesidades de la Smart City.

A través de unas tuberías estancas con un sistema de vacío, acompañado por unas turbinas que utilizarían el viento del exterior, los ciudadanos depositarían sus bolsas en los contenedores y estas llegarían directamente al centro de reciclaje a través de una red subterránea. Además, estas tuberías estarían sincronizadas y monitorizadas en tiempo real para evitar errores y averías, pudiendo medir todos sus datos. Gracias al Big Data las instituciones podrían conocer más información sobre horas, cantidad de residuos y costumbres en su gestión. Con este sistema los contenedores y la basura dejaría de formar parte del campo visual de las ciudades y se eliminarían los transportes que se encargan de su recogida y entrega, ahorrando también las emisiones correspondientes. 

Una vez ordenados los residuos existen soluciones avanzadas gracias a la Inteligencia Artificial que permiten clasificar estos materiales por distintas tipologías y purezas. En PICVISA ofrecemos soluciones industriales basadas en el procesamiento de imágenes y visión artificial, y gracias a un software propio, nuestros equipos pueden seleccionar y clasificar estos materiales por composición, forma y/o por color.

El uso de la visión artificial de alta resolución, junto con sistemas de iluminación bien definidos, brindan soluciones eficientes con niveles de alto rendimiento que superan los equipos tradicionales.

Gracias a la suma de avanzadas tecnologías como las que ofrecemos en PICVISA, el estudio de nuevos sistemas de gestión urbana, y una firme apuesta por la concienciación social sobre economía circular, lograremos procesar los residuos con eficacia en la Smart City.
Utilizamos cookies para ayudar a proporcionarle la mejor experiencia posible en la web. Al utilizar este sitio, usted acepta el uso de cookies. Más información
Configuración cookies