Sabemos que el concepto de “Optical Sorting” (Separación Óptica, en inglés) no es algo nuevo. Pero, ¿qué sabes realmente de él? ¿Surgió como tecnología exclusiva para el sector de la gestión y reciclaje de residuos? ¿Cuándo se empezó a aplicar?

 

Breve historia del Optical Sorting

La Separación Óptica no es cosa del siglo XXI. La idea como tal surgió en las primeras décadas del siglo XX. A raíz del deseo (y necesidad) de automatizar más eficientemente la clasificación industrial de productos agrícolas como frutas y verduras. La tecnología de clasificación óptica automatizada empezó a llegar en la década de 1930.

Antes, algunas compañías ya habían intentado mejorar el proceso con maquinaria de madera que ayudaba a la clasificación mecánica del procesamiento de frutas. Pero fue en 1931 cuando se empezaron a crear los primeros clasificadores de color del mundo, que fueron instalados y utilizados en la industria de frijoles de Michigan en 1932. Cinco años más tarde, en 1937, la tecnología de Optical Sorting había avanzado hasta permitir crear sistemas capaces de distinguir dos colores.

Durante las décadas siguientes, se produjeron distintos avances y los sistemas se optimizaron. Y, a finales de los años 60, la tecnología de Separación Óptica aterrizó en nuevas industrias más allá de la agricultura, siendo capaz de trabajar con otros materiales como metales ferrosos y no ferrosos.

Teniendo en cuenta que dichos sistemas están compuestos de cámaras, láseres, la combinación de ambos e imágenes hiperespectrales, no es difícil relacionar la extensión y consolidación del Optical Sorting al ritmo de la evolución de las distintas tecnologías.

 

Gestión de residuos y reciclaje

Por esto mismo, no fue hasta la década de los 90 que la Separación Óptica empezó a ser un recurso habitual en la clasificación de residuos sólidos. En el cierre del siglo XX e inicio del siglo XXI, la revolución tecnológica trajo nuevos sensores ópticos, como cámaras CCD, UV e IR. Estos permitieron crear equipos más eficientes que se han convertido en un habitual en las cadenas de gestión de residuos y plantas de reciclaje.

Actualmente, los equipos con tecnología de Optical Sorting son capaces de identificar y clasificar distintos tipos de residuos tanto domésticos como industriales. Entre ellos los plásticos, papel, vidrio, madera, brik, textil y otros materiales como metales.

En el caso del plástico, por ejemplo, se aplica el Optical Sorting no sólo para identificar plásticos en general, sino para separar también distintos tipos según su composición, color y/o forma. Aunque un tipo de residuo se recoja en un mismo contenedor a través del vertido selectivo del propio ciudadano – en el caso de los residuos urbanos -, una vez que los desechos llegan a la planta de reciclaje, aún se necesita un triaje más preciso para la valorización del material.

 

PICVISA, especialistas en Optical Sorting

La tecnología de clasificación óptica incrementa la calidad del producto, maximiza el rendimiento del equipo y aumenta su eficiencia, a la vez que reduce el coste de mano de obra.

PICVISA acumula años de experiencia diseñando, fabricando y suministrando equipos de separación óptica para recuperar y clasificar materiales valorizables de los residuos. Unos equipos que destacan por su versatilidad, flexibilidad y eficiencia, cualidades que se mantienen estables durante toda su vida útil, asegurando así el retorno de la inversión de los clientes.

Respondiendo las necesidades de hoy con soluciones del mañana, la tecnología de separación óptica de PICVISA también se utiliza en la industria farmacéutica, en la alimentaria y en otros sectores donde se requieren procesos de triaje y calidad.

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