+34 93 868 08 45 info@picvisa.com

Europa, hacia el pasaporte digital de circularidad de reciclaje textil

por | Jul 20, 2022 | Reciclaje textil | 0 Comentarios

Europa tiene un problema con sus residuos textiles. El consumo europeo de productos textiles ocupa el cuarto lugar por su impacto en el medio ambiente y el cambio climático, por detrás de la alimentación, la construcción y la movilidad. El sector, sin embargo, está a la cola en reciclaje. Cada europeo desecha 11 kilos de ropa al año, lo que equivale a unos 7,5 millones de toneladas de residuos, de las cuales sólo se recoge entre el 30 y el 35%, y sólo se recicla el 1% para fabricar nuevos tejidos.

Ya se han dado, sin embargo, los primeros pasos para revertir esta situación apostando por la transformación de los residuos en un recurso y activar, así, la economía circular en el sector textil a gran escala. Por un lado, EURATEX, la entidad que representa los intereses de la industria textil europea, impulsa desde 2020 la iniciativa ReHubs (hubs de reciclaje), que trabaja en la elaboración de una hoja de ruta para reciclar, fibra a fibra, 2,5 millones de residuos textiles (entre el 18 al 26% de los residuos) en 2030.

Y, por otro lado, la Ley Europea de Residuos, que obligará a recoger por separado los residuos textiles en 2025 y se circunscribe en la Estrategia de la Unión Europea sobre los Productos Textiles Sostenibles y Circulares. Esta estrategia incluye nuevos requisitos de diseño y calidad que faciliten el reciclaje, fija unos mínimos obligatorios de fibras recicladas en los nuevos textiles, y propone crear un pasaporte digital con información sobre circularidad que facilite el reciclado de los tejidos.>

De esta manera, el sector tendrá que integrar la circularidad en sus modelos de negocio y minimizar su huella ambiental, reduciendo al mínimo los residuos textiles y manteniendo los materiales en el ciclo de consumo y producción el mayor tiempo posible. En este sentido, para cumplir con las regulaciones y para atraer a los consumidores, cada vez más orientados hacia la sostenibilidad, tanto la industria como los gobiernos tendrán que promover cadenas de valor más ecológicas, pero también más justas en términos de igualdad de género y condiciones laborales.

 

FRANCIA, LÍDER EN CIRCULARIDAD TEXTIL

Uno de los países que han acelerado en la transición hacia la circularidad es Francia. Este país es, por ejemplo, pionero en la puesta en marcha del sistema de Responsabilidad Ampliada del Productor, obligatorio a partir de 2025, que obliga a las marcas a pagar por cada producto comercializado para sufragar su gestión cuando se convierta en un residuo. Este canon recauda anualmente unos 25 millones de euros, que se destinan a pagar a las clasificadoras y a recompensar a los municipios que fomentan la separación y recogida de ropa.

Francia, sin embargo, ha implementado otras medidas como la obligatoriedad de un porcentaje mínimo de reutilización e incorporación de materiales reciclados en los productos adquiridos por sus administraciones públicas (20%). El resultado de este compromiso con el reciclaje textil es evidente. Francia tiene más de 46.000 puntos de recogida de residuos textiles y su índice de recogida está hoy en el 38% del material en circulación. Francia se perfila, por lo tanto, como el ejemplo a seguir para avanzar en la circularidad del sector textil.

El resto de Europa va a la zaga de Francia. Alemania, por ejemplo, tiene una alta tasa de recogida para reutilización y reciclaje. Recolecta el 75% de sus textiles, pero la mayor parte se recicla para usarse en aplicaciones de menor valor, como aislamiento o material de relleno. Italia, por su parte, sólo recolecta el 15% de sus desechos textiles para su reutilización, pero importa grandes cantidades de residuos para su reciclaje. La ciudad de Prato, por ejemplo, es la auténtica capital mundial de la fabricación de materiales textiles reciclados. En 2017, convirtió 142.000 toneladas de residuos textiles en fibras nuevas.

 

ESPAÑA, EMPRESAS TECNOLÓGICAS COMO PICVISA EN EL PACTO POR EL RECICLAJE TEXTIL

Una situación muy diferente a la española, todavía lejos de los objetivos fijados para 2025. Un estudio de la cooperativa Modare, impulsada por Cáritas, asegura que España sólo recoge poco más del 12% de los residuos textiles que genera anualmente y que casi un millón de toneladas van directamente al vertedero. En los últimos años, sin embargo, algunas iniciativas intentan revertir la situación. Por un lado, grandes grupos como Inditex, Mango, El Corte Inglés y H&M impulsan la colaboración con instituciones, casi siempre del Tercer Sector, destinadas a la recogida de ropa usada.>

Por otro lado, el Consejo Intertextil Español (CIE), la Confederación ModaEspaña y la Federación de Industrias del Calzado Español (Fice) han iniciado un plan de transformación para el desarrollo sostenible de la industria textil. Una tercera iniciativa es el Pacto para la Moda Circular de Cataluña, que busca sumar a la industria para dar respuesta de forma conjunta y efectiva a los retos del sector con objetivos comunes y generando instrumentos que faciliten su transformación hacia un modelo circular.

Las 55 empresas que han firmado este acuerdo voluntario se han comprometido a aumentar la recogida selectiva del 12% actual a un mínimo del 25% en 2024 y favorecer, de esta manera, la transformación urgente y necesaria del sector. Entre los firmantes figuran la patronal PIMEC, productores como Mango o Pronovias, gestores de residuos como Humana, y empresas tecnológicas especializadas en el ámbito de la clasificación y el reciclaje como PICVISA.

 

SEPARADORES ÓPTICOS PARA CLASIFICAR TEXTIL POR COMPOSICIÓN, COLOR Y FORMA

La tecnología es, precisamente, el comodín que tiene que facilitar la generalización del reciclaje de residuos textiles. Los separadores ópticos, como el ECOSORT TEXTIL de PICVISA, ya permiten clasificar y separar automáticamente distintos tipos de textiles por composición, color y forma. La complejidad llega cuando hay que separar fibras mezcladas o cuando hay que separa las fibras de los productos químicos y establecer qué productos químicos se usaron en la producción en primer lugar. Aquí todavía queda mucho camino por andar para que el reciclaje completo de los residuos textiles en nuevas fibras sea comercialmente viable.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Verificado por MonsterInsights