Las nuevas tecnologías basadas en Inteligencia Artificial pueden facilitar la vida de las ciudades, sus habitantes y las empresas que se desarrollan en ellas. La Smart Cities son cada vez más reales y, en este funcionamiento inteligente que se asocia automáticamente a una hiperconectividad de los servicios (públicos y privados), repercute también al sistema de gestión de los residuos y reciclaje. De hecho, se trata de un sector que intenta aplicar rápidamente los últimos avances.

 

Antes de nada… ¿qué es la Inteligencia Artificial?

El concepto de Inteligencia Artificial (IA) – la aplicación del cual permite una mayor eficiencia y sostenibilidad en cualquier proceso – hace referencia a la disciplina o campo científico de la informática que desarrolla programas y mecanismos mediante los cuales las máquinas pueden mostrar comportamientos inteligentes y llegar a emular el pensamiento humano.

Fue en el año 1956, cuando se celebró la primera conferencia sobre Inteligencia Artificial en Estados Unidos y se presentó y usó el término como lo conocemos en la actualidad. John McCarthy fue uno de los científicos involucrados en el proyecto y definió a la Inteligencia Artificial como “la ciencia e ingenio de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas de cómputo inteligentes”. Su historia, sin embargo, puede remontarse más de un siglo atrás, con la creació de la máquina analítica programable Lovelace en 1842.

Inteligencia Artificial es, en definitiva, tecnología, y con la vertiginosa evolución de ésta en los últimos 50 años, la disciplina ha evolucionado al mismo ritmo. Los sistemas de Inteligencia Artificial son capaces de procesar el Big Data, identificar patrones y tendencias y, finalmente, formular predicciones de forma automática, rápida y con precisión.

La pregunta que te puede haber surgido tras profundizar en la definición de la Inteligencia Artificial seguramente sea: “¿Y qué aplicaciones tiene en el sector de la gestión de residuos y el reciclaje?”.

 

Clasificando mejor con la Inteligencia Artificial

Como cualquier otro sector, el de la gestión de residuos y reciclaje trata de aprovechar al máximo las oportunidades asociados a la digitalización y las nuevas tecnologías. El cambio fundamental es que, a esos robots que han funcionado durante décadas en plantas de industriales realizando la misma tarea de forma repetitiva, se les puede aplicar un sistema de Inteligencia Artificial que, en el caso concreto de los residuos, puede permitirles tomar decisiones a la hora de clasificar materiales reciclables, una tarea tradicionalmente manual.

Para concretar más, en el ciclo del reciclaje, los materiales deben separarse en flujos individuales: el aluminio no puede mezclarse con papel y plástico cuando se vuelve a fundir para su reutilización. Esa separación acostumbra llevarse a cabo en el punto de recolección – es habitual que las poblaciones cuenten con contenedores de distintos colores – o puede producirse posteriormente en instalaciones de recuperación de materiales en las que se asegura una total separación. Incluso aunque los flujos de materiales se hayan establecido previamente a su recogida, todas las plantas de gestión de residuos están incluyendo maquinaria con Inteligencia Artificial que les permite clasificar mejor y con mayor calidad todos los desechos.

Con todo, puede parecer que no es el tipo de “misión” de gran envergadura que suele asociarse con el aprendizaje automático (los coches autónomos o la aplicación de la IA en otros campos como la medicina tienen un mayor impacto), pero la implantación y desarrollo de la Inteligencia Artificial en la gestión de los residuos y el reciclaje brinda una mayor eficiencia en los procesos que se traduce en un ahorro económico para los distintos actores que intervienen en la cadena (empresas recolectoras, recicladoras, gobiernos locales…) y en una mejor medioambiental a distintos niveles.

 

PICVISA y la Inteligencia Artificial

Como proveedor especializado en el diseño, fabricación y suministro de equipos de separación óptica para la clasificación de materiales, recuperación y valorización de residuos, PICVISA es referente en la aplicación de Inteligencia Artificial en este tipo de maquinaria.

Una de sus últimas introducciones al mercado es ECOPICK, el robot tipo “Delta” basado en Inteligencia Artificial capaz de reconocer y clasificar una gran variedad de objetos sobre una cinta transportadora, sustituyendo las tareas habituales de un triador manual.

Paralelamente, una de las grandes apuestas de la empresa ha sido la solución Deep Learning BRAIN by PICVISA, un complemento para los separadores ópticos ECOGLASS Y ECOPACK que permite escoger entre 6 aplicaciones diferentes, cada una enfocada a solucionar un problema distinto (de recuperación, de la separación de bandejas y botellas, de separación de film, cartuchos de silicona, selección de medicamenteos y separación de vidrio por colores).