Es probable que la primera imagen que venga a la mente de muchas personas al escuchar “Visión Artificial” sea la de un robot avanzado. También suele asociarse fácilmente a sectores más cercanos a la ciudadanía en general como puede ser el automovilístico. Los coches automáticos, por ejemplo, se valen de esta tecnología para que el vehículo sin conductor “vea” e interprete objetos en la carretera para acelerar, girar o detenerse instantáneamente.

La realidad es que, aunque aún se perciba como un concepto de futuro, la Visión ya se implementa en muchos sectores e industrias y el de la gestión de residuos y el reciclaje es uno de ellos.

¿En qué consiste realmente esta tecnología? ¿Cómo se acaba y de está aplicando en la actualidad?

 

Fruto de la Inteligencia Artificial

La Visión Artificial (visión por computador o computer vision) es un subcampo de la Inteligencia Artificial (IA). Su objetivo es conseguir que una máquina entienda e interprete una escena o identifique un objeto y pueda clasificarlos. A través del análisis y de la interpretación del contenido, se extrae información numérica o simbólica. Esta información es tratada por un ordenador y permite que se actúe acertada y eficazmente en una situación o proceso determinados.

En los últimos años, se han producido notables avances en la IA que han llevado a conseguir resolver tareas visuales complejas de una nueva forma. Ha sido a través del Deep Learning (Aprendizaje Profundo, en inglés), un subcampo del Machine Learning (Aprendizaje Automático, en inglés). Ambos conceptos son de la misma amplia familia de la Inteligencia Artificial, pero es mediante el Deep Learning que se consigue dotar de un carácter mucho más humano a ésta.

Como ya contamos anteriormente en este mismo blog, el Deep Learning se basa en el uso de modelos llamados “redes neuronales”, que se componen de muchas capas de procesamiento y se pueden preparar para aprender a tomar decisiones inteligentes a partir de ejemplos conocidos. Una técnica que imita la conexión neuronal de nuestros cerebros y que acaba permitiendo el análisis, la extracción automática y la comprensión de datos significativos de una sola imagen a una secuencia de imágenes.

Con todo, se acaba dando a las máquinas el “sentido de la visión” y, por eso, hablamos de Visión Artificial.

 

La Visión Artificial en la gestión de los residuos y el reciclaje

Aplicada a la gestión de residuos, la Visión Artificial se aplica para que las máquinas clasifiquen los residuos. La evolución de la tecnología permite que lo hagan de un modo cada vez más humanizado e incluso mejor.

Teniendo en cuenta que los países desarrollados se ven cada vez más presionados por producir desechos de alta calidad y pureza para el reciclaje, muchas empresas del sector no dudan aplicar esta tecnología para obtener los beneficios de un sistema más automatizado y eficiente. De hecho, cada vez parece más claro que el sector no tiene otro camino más que éste.

Actualmente, la IA, y la Visión Artificial en particular, siguen evolucionando y habilitando nuevas formas para auditar, recuperar y clasificar los desechos, con soluciones que van desde contenedores inteligentes hasta automatización en plantas de reciclaje.

La Inteligencia Artificial y la Visión Artificial, combinadas con técnicas neumáticas de separación y con la robótica, convierten a PICVISA en un socio clave en el proceso de automatización característico de la Industria 4.0. Con un catálogo de sistemas robotizados pueden tomar decisiones automatizadas e inteligentes para clasificar residuos – siguiendo los parámetros con los que el sistema ha sido programado -, la compañía es líder en la aplicación de soluciones de Visión Artificial para la industria del reciclaje de residuos.

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